Cuando pensamos en una navegación responsable, solemos asociarla a gestos sencillos: evitar tirar residuos al mar, respetar las zonas de fondeo o prestar atención al consumo de combustible.
Pero el destino que eliges también juega un papel importante. Algunas regiones han puesto en marcha medidas concretas para proteger sus ecosistemas marinos sin renunciar a recibir navegantes. ¿La buena noticia? Estos destinos también se encuentran entre los más bonitos del Mediterráneo.
Desde islas salvajes de Croacia hasta parques marinos griegos, pasando por algunos tesoros de Francia e Italia, estas son 7 de nuestras destinaciones sostenibles favoritas para navegar rodeado de naturaleza y encontrar inspiración para tu próximo alquiler de barcos en el Mediterráneo.
1. Port-Cros, el pionero francés

Bastan unos minutos de navegación desde la costa del Var para tener la sensación de estar mucho más lejos.
En Port-Cros no hay coches, las calas conservan su carácter salvaje y el agua suele ser tan transparente que puedes distinguir perfectamente el fondo marino desde la cubierta del barco. Creado en 1963, el Parque Nacional de Port-Cros fue el primer parque nacional marino de Europa y sigue siendo hoy un referente en la protección del litoral.
Bajo la superficie, la vida marina está por todas partes: meros curiosos, bancos de barracudas, estrellas de mar y extensas praderas de posidonia forman un paisaje excepcional. Para preservarlo, algunas actividades están reguladas, los fondeos están controlados y, en determinadas zonas, los navegantes deben amarrar a boyas ecológicas que evitan cualquier contacto con las praderas de posidonia.
Basta con asomarse al agua para entender todo lo que estas medidas ayudan a proteger. También es uno de esos pocos destinos donde entiendes de inmediato por qué existen ciertas normas, sin sentir en ningún momento que limiten la experiencia. Más bien al contrario.
No te lo pierdas
- Las aguas turquesas de la bahía de Port-Man
- El sendero submarino del parque
- Las numerosas calas accesibles únicamente en barco
¿Desde dónde salir?
Hyères es la puerta de entrada natural a Port-Cros. También puedes llegar al parque nacional desde Giens o La Londe-les-Maures, dos excelentes bases para explorar las islas de Hyères.
2. Cabrera, el secreto mejor guardado de Baleares

A menos de una hora de navegación desde Mallorca, el archipiélago de Cabrera ofrece un contraste sorprendente con los destinos turísticos de los alrededores.
Aquí no hay beach clubs ni largas marinas que se extiendan durante kilómetros. Solo pequeños islotes salvajes, acantilados de piedra caliza y un mar de una transparencia espectacular.
Protegido desde hace décadas, el archipiélago forma parte de los espacios naturales mejor conservados de España. El número de fondeos es limitado y los navegantes deben reservar su plaza con antelación. En temporada alta, solo unas pocas decenas de boyas están disponibles cada noche en todo el archipiélago. Una limitación que pronto se convierte en una ventaja cuando descubres la tranquilidad que se respira en el archipiélago.
Al caer la tarde, cuando las últimas embarcaciones se marchan y la luz desciende sobre los acantilados, es fácil entender por qué tantos navegantes consideran Cabrera una de las escalas más bonitas de Baleares.
No te lo pierdas
- La famosa Blue Cave
- Los fondeos en pleno parque nacional
- Las aguas cristalinas alrededor de la isla principal
¿Desde dónde salir?
Desde Colònia de Sant Jordi, el punto de partida más cercano. Cala d’Or y Portocolom también son excelentes bases para explorar la costa sureste de Mallorca antes de poner rumbo a Cabrera.
3. Mljet, la Croacia más auténtica

Cuando hablamos de un crucero por Croacia, los nombres de Dubrovnik, Hvar o Split suelen aparecer primero. Mljet, en cambio, sigue siendo relativamente discreta. Y precisamente ahí reside gran parte de su encanto.
Cubierta de bosques, rodeada de calas tranquilas y protegida en gran parte por un parque nacional, la isla parece avanzar a un ritmo diferente al del resto del Adriático. Esta protección explica en gran medida por qué Mljet ha conservado un carácter mucho más salvaje que otras islas croatas cercanas y la ausencia de grandes complejos turísticos en sus costas.
Los navegantes aprecian especialmente su atmósfera tranquila. Aquí no hace falta ir en busca de la próxima escala de moda. Se disfruta del silencio, de las aguas cristalinas y de las tardes fondeado viendo cómo el sol desaparece lentamente tras las colinas.
No te lo pierdas
- Los lagos salados de Veliko y Malo Jezero
- Las calas de la costa norte
- Los pequeños pueblos pesqueros repartidos por toda la isla
¿Desde dónde salir?
Desde Dubrovnik o Korčula podrás llegar rápidamente a la isla. Split también es un excelente punto de partida para una travesía más larga por el sur de Croacia.
4. Zakynthos, entre acantilados y tortugas marinas

Hay fotografías de Zakynthos que parecen irreales. Acantilados blancos que caen sobre aguas de un azul intenso, cuevas marinas accesibles únicamente en barco y playas escondidas que aparecen tras cada cabo.
Pero la isla también alberga uno de los principales lugares de reproducción de las tortugas Caretta caretta en el Mediterráneo. Cada año, varias playas se convierten en zonas de anidación para esta especie emblemática. Durante la temporada de puesta, algunas áreas permanecen cerradas por la noche para permitir que las crías lleguen al mar sin verse desorientadas por la iluminación artificial.
Con el paso de los años se han implantado diferentes medidas para proteger estos espacios sensibles. Las zonas siguen siendo accesibles para la navegación, pero bajo algunas normas sencillas destinadas a reducir las molestias para la fauna local.
Una buena muestra de que es posible proteger un lugar excepcional sin dejar de disfrutarlo desde el mar.
No te lo pierdas
- Las Blue Caves
- Los acantilados de la costa oeste
- Las playas del parque marino nacional
¿Desde dónde salir?
Las bases de Lefkada y Préveza ofrecen una amplia oferta de embarcaciones para explorar las islas Jónicas, incluida Zakynthos. Para una travesía más larga, Corfú también es una excelente opción.
5. Alonnisos, una de las últimas islas salvajes de Grecia

Si sueñas con una Grecia de calas aisladas, pinares que llegan hasta el mar y fondeos tranquilos, Alonnisos te conquistará.
La isla forma parte del Parque Marino Nacional de las Espóradas Septentrionales, una de las mayores áreas marinas protegidas de Europa. También es uno de los últimos refugios de la foca monje del Mediterráneo. Algunas cuevas marinas utilizadas para la reproducción de la especie están completamente cerradas al acceso para garantizar su tranquilidad. El ambiente apacible del archipiélago beneficia tanto a los navegantes como a la fauna local, que encuentra aquí uno de sus últimos santuarios.
Lejos de la agitación de las Cícladas, Alonnisos ofrece una experiencia más íntima. Es uno de esos lugares donde planeas quedarte una noche y acabas prolongando la estancia varios días sin darte cuenta.
No te lo pierdas
- Las calas salvajes del parque marino
- El casco antiguo de Alonnisos
- Los islotes deshabitados repartidos por las Espóradas
¿Desde dónde salir?
Skiathos es la base más práctica para explorar las Espóradas. También puedes partir desde Kolios, en la costa sur de la isla, o desde Volos, en la Grecia continental.
6. La Maddalena, la joya salvaje de Cerdeña

Si hubiera que elegir un solo destino capaz de competir con el Caribe dentro del Mediterráneo, La Maddalena estaría sin duda entre los primeros puestos.
El archipiélago es conocido por sus aguas turquesas, sus playas de arena blanca y sus impresionantes formaciones rocosas esculpidas por el viento. Pero detrás de estos paisajes de postal también existe un importante trabajo de conservación.
Desde la creación del parque nacional, diversas regulaciones ayudan a proteger los hábitats marinos más sensibles sin impedir que los navegantes disfruten plenamente del entorno. En algunas zonas, los fondeos están regulados para preservar las praderas de posidonia y existen áreas donde el anclaje está limitado o prohibido sobre los fondos más frágiles.
Y la verdad es que cuesta encontrar un lugar mejor para alternar baños, sesiones de paddle surf y almuerzos fondeados frente a aguas cristalinas.
No te lo pierdas
- Las islas de Spargi y Budelli
- Las aguas transparentes de Cala Corsara
- Los numerosos fondeos rodeados de granito rosado
¿Desde dónde salir?
Palau es la principal puerta de entrada al archipiélago. También puedes salir desde Olbia para incluir La Maddalena en una ruta más amplia por el norte de Cerdeña.
7. Tavolara, un paraíso para los amantes del mar

A pocos kilómetros de Olbia, la isla de Tavolara emerge del mar de forma espectacular. Esta enorme pared de piedra caliza, visible desde kilómetros de distancia, marca la entrada a un área marina protegida conocida por la riqueza de sus fondos marinos.
Y si estos fondos siguen tan bien conservados hoy en día, no es por casualidad. El área protegida se creó para preservar hábitats especialmente valiosos y limitar determinadas actividades pesqueras en las zonas más sensibles. Un equilibrio que ha permitido el desarrollo de una vida marina especialmente abundante y que convierte este lugar en un auténtico paraíso para los aficionados al buceo y al snorkel.
Menos conocida que La Maddalena, Tavolara alberga algunos de los fondeos más bonitos de Cerdeña. Además, el ambiente suele ser mucho más tranquilo, incluso en pleno verano.
Una buena forma de recordar que, en el Mediterráneo, algunos de los lugares más especiales se encuentran justo al lado de los destinos más famosos.
No te lo pierdas
- Las aguas cristalinas del área marina protegida
- Las calas que rodean la isla
- Los espectaculares puntos de snorkel repletos de vida marina
¿Desde dónde salir?
Olbia es el punto de partida ideal para descubrir Tavolara. Porto San Paolo y San Teodoro también ofrecen un acceso rápido al área marina protegida.
Otra forma de descubrir el Mediterráneo
Elegir un destino comprometido con la conservación de su entorno no solo reduce el impacto de tu navegación, también transforma la experiencia.
Menos aglomeraciones, fondos marinos más ricos, paisajes mejor conservados y, en ocasiones, la sensación de haber descubierto un rincón del Mediterráneo que todavía escapa al turismo de masas.
Si estos destinos siguen siendo tan espectaculares hoy en día, es precisamente porque han sabido encontrar un equilibrio entre la navegación y la protección del medio marino. Y adoptar gestos eco-responsables a bordo también ayuda a preservarlos para el futuro.
Ahora solo te queda encontrar el barco ideal en SamBoat y salir a descubrir estos tesoros del Mediterráneo.








